
Rayos, se trataba de una pareja caliente. Éramos novatos, con muy pocas experiencias en los clubes. Nos conocimos en un club y realmente nos entendimos. Las cosas se calentaron en la pista de baile y eventualmente terminaron en una habitación de hotel.
por DAVID ALEXANDER de SCARLETNOHAIRA
Acordamos reunirnos nuevamente para cenar. La conversación fluyó fácilmente. Ellos eran profesionales, divertidos y sexis. Ella vestía un ajustado vestido cocktail que complementaba con un cuerpo que yo sabía que era perfecto. El vestía de blanco y tenía un comportamiento suave e ingenioso. Hablamos, coqueteamos y susceptiblemente a tientas nos tocamos debajo de la mesa, mi mente vagaba con emoción por la noche que podríamos tener.
Entonces, en respuesta a un comentario inofensivo de mi esposa, él nos preguntó: No son Cristianos, verdad?
Me congelé. La respuesta a la pregunta era, y es, “si”. Pero yo temí que diciendo eso llegáramos a tener un costo. Se trataba de una pareja divertida, inteligente y sexy. Tuvimos una gran química con ellos. Nos bastó con pensar que parejas como ellos era difícil encontrar en este estilo de vida.
Ellos sabían que nosotros éramos swingers. Ahora ellos querían saber si nosotros éramos cristianos también. Pueden incluso ser ambos? Siempre he escuchado que cualquier otra cosa que no sea fiel sexualmente con su esposa era pecaminoso. Y si tú eres cristiano deberías tratar ser el mejor para no pecar. Entonces cuando nosotros empezamos en el movimiento swinger, yo examiné la Biblia para ver lo que realmente decía acerca del sexo.
“En pocas palabras, según la Biblia, las prácticas sin consentimiento sexual entre adultos, son pecaminosas”
Me impresionó lo que encontré, porque era un conflicto en gran parte por lo que yo siempre había escuchado en la teología cristiana. En pocas palabras, según la Biblia, las prácticas sin consentimiento sexual entre adultos son pecaminosas.
Primero, La Biblia no tiene nada que decir respecto a los temas de masturbación o sexo oral. La única práctica sexual que está claramente condenada es la violación.
Y hay muchos pasajes acerca de cuán grandioso es el sexo. El Antiguo Testamento está lleno de pasajes dando a conocer lo maravilloso y emocionante del sexo, y repetidamente enfatiza la importancia de una saludable vida sexual para la felicidad. Encontrarás (frecuentemente y con gran detalle) descripciones del sexo del mismo género, sexo en grupo, sexo premarital, sexo extramarital, polyamory, y una serie de otras prácticas relacionadas con el swinging. Nosotros no inventamos esas cosas.
Sabía que mi esposa quería explorar su bisexualidad. Y adiviné que también eso está bien. Hay solamente cuatro versos al inicio del Antiguo Testamento que explícitamente aborda el tema del sexo con el mismo género, el cual sugiere que el tema era relativamente sin importancia en su época. Me enteré que el muy conocido pasaje de Levítico donde aparece condenar el sexo homosexual es el resultado de un claro error de traducción. Debidamente traducido, en realidad parece reconocer que esas relaciones sexuales eran comunes en su cultura (más comunes que en la nuestra). Es inexacto, en el mejor uso de las escrituras, condenar el sexo con personas del mismo género.
En contraste con la posición respecto a tener sexo con personas del mismo género, la Biblia claramente condena el adulterio, pero solo como una violación a los derechos de propiedad. En tiempos bíblicos, el adulterio era definido como tener relaciones sexuales con la esposa de otro hombre o concubina sin su permiso, como también no tener relaciones sexuales fuera del matrimonio. De hecho, hay varios casos en el Antiguo Testamento donde el sexo extra-marital es presentado como una práctica loable o es aún requerida por un rito de la ley, siempre y cuando se haga con permiso. Teniendo el permiso es el principio más fundamental de la vida, por lo que el swinging no puede ser definido como adulterio en la biblia.
Pasando al Nuevo Testamento: Jesucristo no tenía nada que decir respecto al sexo. Confirmaremos repitiendo: Jesucristo no tenía nada que decir respecto al sexo. Por lo tanto, si nosotros queremos seguirlo, no tenemos instrucciones específicas sobre lo que nosotros podemos o no podemos hacer en el dormitorio; aún más, debemos ajustarnos nuestras prácticas sexuales a su mensaje de fe, esperanza y amor. Nosotros podemos ciertamente ser parte de este estilo de vida y aún procurar alinear nuestras acciones a estas tres cosas.
Ciertamente, algunos de los escritos de Pablo han sido utilizados para justificar la teología de represión sexual. Pero dos cosas deberían conservar en la mente cuando leemos estas cartas. La primera, Pablo era un teólogo, como San Agustín, o C.S. Lewis o el sacerdote (o pastor) que vive en su calle. Sus escritos son frecuentemente tratados como evangelios, pero no lo son. Además, solamente tenemos algunas de sus cartas, y es imposible de entender lo que trataba de decir sin ser conscientes del contexto. Muchas de sus citas de condenas sexuales son tomadas completamente fuera de contexto.
“En tiempos bíblicos, el adulterio era definido como tener sexo con la esposa de otro hombre o concubina sin su consentimiento, como también tener sexo fuera del matrimonio”
Desafortunadamente, la teología Cristiana prevaleciente era incompatible con una sexualidad sana durante mucho tiempo, tanto así que muchos swingers retrocedieron ante la idea de interactuar con cristianos. Así como la pregunta, “ustedes no son cristianos, verdad? Pendía sobre la mesa un feroz debate sobre mi cabeza. Esta joven pareja tenían un gran valor para nosotros. No queríamos perderlos. Le miré. Lancé una mirada por encima de su esposa. Mis ojos vagaban brevemente por sus magníficos pechos bronceados, perfectamente moldeados en su escote. Ella respondió con una sonrisa deslumbrante. Hice mención de que no queríamos perderlos?
Pero al final, no había elección. Muchas de las enseñanzas de Jesús son ambiguas o difíciles de interpretar. Pero no son muchas, y una de ellas es que nosotros nunca deberíamos negarlo si nos preguntaran si le seguíamos. Si nosotros habíamos elegido tener una relación con nuestro creador a través de Jesús, la elección debe ser pública y firme.
Dije, “si”, mi corazón palpitaba. Y nada pasó. La conversación siguió. Terminamos de cenar. Fuimos a bailar. Fuimos a un hotel. Y nosotros… bueno, ya saben. Aún somos amigos hasta el día de hoy.
He aprendido una lección importante en aquella noche. Aprendí que podemos expresar nuestras creencias religiosas a mi comunidad y todavía ser aceptado.
Este es un tema muy importante, porque a los cristianos se nos manda a difundir las buenas noticias del amor de Dios y el perdón, y mucha gente siente que ellos no pueden ser cristianos y seguir teniendo una vida sexual feliz. Aprendí que se puede. Al igual que en el estilo de vida swinger, en el Cristianismo hay espacio para todos. Si no me crees, echa un vistazo por ti mismo. Y ya verás.

Que interesante articulo me gusto mucho
ResponderEliminarNunca había pensado en una situación similar
ResponderEliminarestamos de acuerdo y nos identificamos con el articulo, nos agrado j y l
ResponderEliminar