jueves, 16 de abril de 2009

El Mito de la Adicción Sexual

Por Rhoda J. Lipscomb of TALKABOUTSEXTHERAPY
(Tomado de la Página www.kasidie.com)
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Recientemente ha llegado a ser muy común que los clientes lleguen a mi oficina manifestando que tienen una adicción al sexo. Frecuentemente cuando pregunto cómo fue diagnosticado su adicción al sexo, ellos responden que su cónyuge u otros miembros de la familia escucharon o leyeron un libro de auto-diagnóstico. Algunas veces cuando examino más de cerca, los clientes no tienen ningún problema sexual en absoluto, solo superior a la media de deseo sexual, así como el sexo que viven en el ambiente negativo.
Muchos sexólogos han empezado a hablar acerca de la actitud que promueve el actual nivel de malentendido acerca del comportamiento sexual problemático. Muchos profesionales aprobarían a un cliente que vió 3 horas de un “Reality Show” en horario estelar como normal, mientras que alguien quien ha visto una o dos horas de pornografía en internet lo calificarían como un adicto. Ambas personas podrían estar gastando su tiempo de ocio más productivamente? Absolutamente que si, sin embargo si ambos están disponibles para ser productivos en su trabajo y relaciones, entonces por qué algunos consideran esto último como problemático?
“Algunas veces cuando examinamos de cerca, los clientes no tienen un problema sexual del todo, solo superior al promedio del comportamiento sexual como los que viven en un ambiente negativo”
Nadie niega que el sexo, como muchas otras cosas, puede llegar a ser un comportamiento problemático o compulsivo. Como algunos pueden decir, el sexo es como “Jell-O dentro del refrigerador, adquiere el sabor de lo que pones en él. El sexo puede ser sagrado, amoroso, natural, curativo y divertido si así es el enfoque. También puede ser hiriente, coercitivo, degradante o con lesiones.
Hay muchos problemas con el diagnóstico de la adicción sexual. El primero es que el diagnóstico no aparece en ninguna parte en el diagnóstico de los proceso de uso común. Cuando se trate con temas de abuso de sustancias químicas, lo terapeutas no utilizan la palabra “adicción”, mucho menos “dependencia”. En 1964, la Organización Mundial de la Salud declaró que el término “adicción” es clínicamente inválido y recomendaron el término “dependencia” con la cual puede existir diferentes niveles de severidad y no realmente un modelo de enfermedad de “enfermo” o “sano”.
Otro problema es que con el punto de vista de los modelos de adicción tienen definiciones confusas aún dentro de sus métodos de diagnósticos. El Dr. Patrick Carnes quien es el fundador del Movimiento de Adicción Sexual tuvo un cuestionario frecuentemente utilizado para determinar si uno es un adicto al sexo. Las preguntas del cuestionario era tales como “Frecuentemente se encuentra preocupado con sus pensamientos sexuales”? y “Siente que su comportamiento sexual no es normal”? Este tipo de preguntas no toman en consideración que las expresiones de salud sexual incluyen un amplio rango de formas, funciones y frecuencias. El comportamiento, pensamiento y sentimientos sexuales existen continuamente más que en un punto definido.
“La falta de educación sexual o la incapacidad para discutir abiertamente temas sexuales, alimenta la vergüenza y la ignorancia pública sobre la sexualidad”
Parte de las razones por las cuales el movimiento de adicción sexual es muy popular es que se quita la responsabilidad personal por las elecciones sexuales. Una persona puede culpar su adicción de acuerdo a su comportamiento en lugar de hacer frente a sus propias decisiones. Nuestra sexualidad no siempre es bonita, perfecta o fácil de entender. La falta de educación sexual o la incapacidad para discutir abiertamente temas sexuales, alimentan la vergüenza y la ignorancia pública sobre la sexualidad. Esto hace que sea fácil difundir mentiras sobre las relaciones sexuales peligrosas y permite que las personas continúen abrigando la ignorancia en temas como la masturbación, aun cuando la sociedad no-médica ha demostrado que la masturbación es perjudicial.
La sexualidad humana es compleja y requiere ser cómoda con la incertidumbre. Los que están en el campo de la adicción sexual les gustaría que la gente tema de su sexualidad, poder ser más y carecer de herramientas para entender cómo hacer frente a cualquier comportamiento compulsivo y destructivo. El tratamiento de clientes con comportamientos sexuales problemáticos requiere una comprensión del comportamiento humano, la amplia gama de expresión sexual saludable y la creencia de que las personas son suficientemente fuertes como para manejar los temas complejos de su propia sexualidad para bien o para mal.

The Myth of Sexual Addiction

by Rhoda J. Lipscomb of TALKABOUTSEXTHERAPY
From: Friends, Sex, Travel, Parties, Events! All at Kasidie.com


Recently it has become more commonplace to have clients come into my office and state that they have a sex addiction. Often when asked how their sex addiction was diagnosed, they respond that their spouse or other family member told them or they read a book and self-diagnosed. Sometimes when examined more closely, the client does not have a sexual problem at all, just a higher than average sex drive, as well as living in a sex negative environment.
Many sexologists are beginning to speak out about the attitude that promotes the current level of misunderstanding about problematic sexual behavior. Many practitioners would condone a client who watched 3 hours of reality shows on prime time as normal, while someone who views an hour or two of porn on the internet as an addict. Could both people be spending their leisure time more productively? Absolutely, however if both are able to be productive in their jobs and relationships, then why would some view the latter as problematic?
“Sometimes when examined more closely, the client does not have a sexual problem at all, just a higher than average sex drive as well as living in a sex negative environment.”
No one denies that sex, like many other things, can become compulsive, problematic behavior. As some would say, sex is like Jell-O in the refrigerator, it takes on the flavor of whatever you put with it. Sex can be sacred, loving, kind, healing and fun if that is the focus. It can also be hurtful, coercive, demeaning, or wounding.
There are several problems with the diagnosis of sexual addiction. The first is that no such diagnosis appears anywhere in the commonly used diagnosis processes. When dealing with issues of chemical abuse, therapists do not use the word "addiction", but rather "dependency". In 1964, the World Health Organization declared the term "addiction" to be clinically invalid and recommended the term "dependence" which can exist in varying degrees of severity and does not rely on the disease model of "sick" or "well".
Another problem is that those with the addiction model viewpoint have rather unclear definitions even within their diagnosing methods. Dr. Patrick Carnes who is the founder of the sex addiction movement has a questionnaire frequently used to determine if one is a "sex addict". It asks questions such as "Do you often find yourself preoccupied with sexual thoughts?" and "Do you feel that your sexual behavior is not normal?" These types of questions do not take into account that healthy sexual expression encompasses a wide range of forms, functions and frequency. Sexual behavior, thoughts, and feelings exist on a continuum rather than a definite point.
“The lack of proper sex education or inability to discuss sexual issues openly feeds the shame and public ignorance about sexuality.”
Part of the reason that the sexual addiction movement is so popular is that it takes away personal responsibility for sexual choices. A person can blame their addiction for their behavior instead of having to face their own choices head-on. Our sexuality is not always pretty, perfect, or easy to understand. The lack of proper sex education or inability to discuss sexual issues openly feeds the shame and public ignorance about sexuality. This makes it easy to spread dangerous lies about sex and allows people to continue to harbor ignorance about issues such as masturbation even though no medical society in the world has ever proven that masturbation is harmful.
Human sexuality is complex and requires being comfortable with uncertainty. Those in the sex addiction field would like people to fear their sexuality, be powerless over it, and lack the tools to understand how to deal with any compulsive or destructive behaviors. Treating clients with problematic sexual behaviors requires an understanding of human behavior, the wide range of healthy sexual expression, and a belief that people are strong enough to handle the complex issues of their own sexuality, for better or worse.